Características de la generación de Josué (#36-40)

Mike Parsons
c
on Jeremy Westcott –  

36. La generación de Josué traerá la revelación a la próxima generación de que cualquier cosa que sus pies pisen, eso poseerán.

Esta posesión incluye no solo en éste mundo, sino también en los lugares celestiales. Ambos son su herencia y destino.

Ese mismo día Moisés me hizo este juramento: “La tierra que toquen tus pies será herencia tuya y de tus descendientes para siempre, porque fuiste fiel al Señor mi Dios.” (Josué 14:9 NVI)

Ahora, como sabemos, Dios no pretendía que la herencia fueses solo un pedazo de tierra, sino todo el mundo. “En efecto… Abraham y su descendencia recibieron la promesa de que él sería heredero del mundo, sino mediante la fe, la cual se le tomó en cuenta como justicia.” (Romanos 4:13 NVI).

“Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: ―Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18a. NVI).

Toda la creación está gimiendo mientras espera que los hijos de Dios sean revelados. Cuando usted toma su lugar como hijo en los reinos celestiales, usted comienza a poseer su herencia, que es toda la creación. Usted notará que puede ir a cualquier lugar en la creación, usted verá las galaxias – de hecho, nosotros también deberíamos crear. Nosotros deberíamos hacer las obras que hizo Jesús. ¿Quién creo las estrellas y las galaxias?  Jesús lo hizo.  Usted puede ir y hacer lo mismo, de hecho, lo hará. Si, en la eternidad, pero puede ir y hacerlo ahora mismo. Si tiene acceso a éstos reinos y especialmente a la los tribunales.

Los tribunales del cielo emiten documentos que le confieren la autoridad para actuar aquí en la tierra. A veces esa es la razón por la cual no podemos hacer cosas que sabemos que deberíamos haber sido capaces de hacer; hemos olvidado ir a los tribunales del cielo para obtener la autoridad necesaria.

Si esa fue la razón y no sabíamos que debíamos hacerlo, lo sabemos ahora.

37. La generación de Josué estimulará la pasión de amar a Dios, y caminar en sus caminos, y servirle con todo nuestro corazón y alma.

“Y esfuércense por cumplir fielmente el mandamiento y la ley que les ordenó Moisés, siervo del Señor: amen al Señor su Dios, condúzcanse de acuerdo con su voluntad, obedezcan sus mandamientos, manténganse unidos firmemente a él y sírvanle de todo corazón y con todo su ser.” (Josué 22:5 NVI)

“Hagan, pues, todo lo que está de su parte para amar al Señor su Dios.” (Josué 23:11 NVI)

Dios aborrece la tibieza y nosotros también. Tomará diligencia, auto-disciplina y perseverancia, pero la generación de Josué se enfocará tanto en andar en Sus caminos y en servirle de todo corazón, que nos apartara y hará que los demás se den cuenta. El amor de Dios se convertirá en una pasión para nosotros, arderá en nuestros corazones, y será impensable que le ofrezcamos algo menor que la completa obediencia y dedicación. A Josué, el sumo sacerdote en el libro de Zacarías, se le permitió el acceso a los reinos celestiales si él caminaba en los caminos de Dios y ejecutaba las leyes de Dios: sabemos que la misma oferta está abierta para nosotros. Una vez que hemos probado eso, ¿cómo podríamos alejarnos?

38. La generación de Josué advertirá a la próxima generación sobre los peligros de transigir y retroceder.

Existe un peligro real si ves todo esto y eliges alejarte de esto. Ian Clayton ha explicado como el espíritu del anticristo es aquel, que camina con la iglesia y luego se aleja para comenzar a sembrar falsas doctrinas. Una vez que llegamos aquí no hay marcha atrás.

“Porque si ustedes le dan la espalda a Dios y se unen a las naciones que aún quedan entre ustedes, mezclándose y formando matrimonios con ellas, tengan por cierto que el Señor su Dios no expulsará de entre ustedes a esas naciones. Por el contrario, ellas serán como red y trampa contra ustedes, como látigos en sus espaldas y espinas en sus ojos, hasta que ustedes desaparezcan de esta buena tierra que el Señor su Dios les ha entregado.” (Josué 23:12-13 NVI).

39. La generación de Josué le encargará de recordarle a la próxima generación de nunca dejar de hacer guerra.

La lucha continúa hasta que el Reino de Dios llene la tierra, hasta que la gloria de Dios llene la tierra, y Jesús regrese. Mientras tanto no podemos rendirnos, no podemos bajar la guardia; ni tampoco la generación que le sigue.

Después de la muerte de Josué, los israelitas le preguntaron al Señor: ― ¿Quién de nosotros será el primero en subir y pelear contra los cananeos? (Jueces 1:1NVI)

Ellos continuaron consultando con el Señor. Ellos no dijeron: ‘Ahora que Josué ha fallecido, nosotros podemos hacer lo que bien nos parezca.’ La guerra todavía continuaba, a pesar que ya habíamos leído que  Josué les había repartido la tierra (Josué 11:23).

Los Cananeos todavía estaban en el resto del mundo, todavía eran enemigos de Israel y de Dios. Israel era el heredero del mundo, destinado a ser una bendición para él. Se suponía que los Israelitas debían llevar esa bendición al  mundo entero. Obviamente, ellos no hicieron eso. Se detuvieron y quedaron cortos, a pesar que Dios ya les había dicho: “Pero juro por mí mismo, y por mi gloria que llena toda la tierra…” (Números 14:21 NVI).

Sin embargo ese sigue siendo el plan de Dios, como dice Isaías:

En los últimos días, el monte de la casa del Señor será establecido como el más alto de los montes; se alzará por encima de las colinas, y hacia él confluirán todas las naciones. (Isaías 2:2NVI).

La montaña, el lugar de la autoridad; la casa del Señor; todo éstos están en los reinos celestiales. Es decir, se desarrolla en éste ámbito así como todas las montañas de influencia y las demás autoridades terrenales comienzan a llegar a la iglesia. Porque estamos viviendo en la plenitud de nuestra filiación, como hijos de nuestro Padre celestial, porque comenzamos a irradiar la bondad de Dios. Comenzamos a manifestar la luz y comenzamos a vivir en la luz creativa, no la luz creada. Algunas cosas increíbles están por llegar pero tenemos que estar preparados.

Se extenderán su soberanía y su paz, y no tendrán fin. Gobernará sobre el trono de David y sobre su reino, para establecerlo y sostenerlo con justicia y rectitud desde ahora y para siempre. Esto lo llevará a cabo el celo del Señor Todopoderoso. (Isaías 9:7NVI).

La justicia y la honradez son los cimientos del trono del cielo, los cimientos del trono del reino. Dios lo va a lograr: El se saldrá con la suya.

40. La generación de Josué establecerá una elección clara para la próxima generación.

Pueden elegir el pasado, o pueden elegir caminar en su futuro destino.

Hay mucho que ya tenemos, que ya conocemos y disfrutamos y es bueno. Las personas pueden elegir quedarse con eso, pero si lo hacen, extrañaran lo mejor que Dios tiene guardado para nosotros. No queremos tomar posesión de lo que Dios tiene guardado para nosotros y quedarnos quietos, establecernos en la tierra y ya. Nuestra influencia tiene que aumentar y crecer, porque es la naturaleza de Dios; Él quiere llenar la tierra con su Gloria.

…Por lo tanto, ahora ustedes entréguense al Señor y sírvanle fielmente. Desháganse de los dioses que sus antepasados adoraron al otro lado del río Éufrates y en Egipto, y sirvan solo al Señor. Pero, si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los Amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor. (Josué 24:14-15 NVI).

Estamos concluyendo ahora, no solamente estos mensajes sobre la generación de Josué, sino de toda la serie de 15 meses en el calendario profético. La próxima vez comenzaremos algo nuevo, pero por ahora quisiera dejarles con lo siguiente: Josué tenía 110 años antes de morir, habiendo cumplido su destino. Aun hay tiempo para todos los que hemos sido llamados con éste propósito de levantar y soltar la próxima generación que cosechará almas. Dios quiere que lo hagamos.

Ya sea que se trate de la generación de Josué que toma nuestra herencia y trae a otros, o si es parte la siguiente generación – la generación que verá regresar a Jesús, Dios quiere revelarnos nuestro destino y desea ver su cumplimiento en nosotros.

Otros artículos de Freedom ARC

Facebook: Hablemos Verdad

Este artículo también se encuentra disponible en otros idiomas:
Anuncios

Características de la generación de Josué (#31-35)

Mike Parsons
con Jeremy Westcott    

Nos acercamos al final de ésta serie mirando a la generación que poseerá todo lo que Dios ha prometido, y serán los pioneros que inspiren a otros hacer lo mismo.

31. La generación de Josué será implacable en la búsqueda y en la erradicación del enemigo.

Una vez más, no estamos hablando de luchar contra carne, ni sangre, sino que no debemos comprometernos al tratar con las fuerzas espirituales de maldad. Debemos ser implacables, sin comprometerse. No podemos vivir junto a ellos; tenemos que destruirlos.

Josué conquistó todas las ciudades de aquellos reinos junto con sus reyes; a estos mató a filo de espada, destruyéndolos por completo. Así obedeció Josué todo lo que Moisés, siervo del Señor, le había mandado…Porque el Señor endureció el corazón de los enemigos para que entablaran guerra con Israel. Así serían exterminados sin compasión alguna, según el mandato que el Señor le había dado a Moisés. (Josué 11:12,20 NVI)

Esto es una imagen de algo que hicieron en el ámbito natural y debemos hacer lo mismo en el ámbito espiritual. Cuando lo hacemos, nos da autoridad para gobernar.

32. La generación de Josué se asegurará de que nada de lo que Dios ordene quede inconcluso.

Necesitamos ser fieles en llevar a cabo los mandamientos de Dios y llevarlos a cabo plenamente. Necesitamos perseverar.

Así como el Señor había ordenado a su siervo Moisés, también Moisés se lo ordenó a Josué. Y este, por su parte, cumplió al pie de la letra todo lo que el Señor le había ordenado a Moisés. (Josué 11:15 NVI).

Necesitamos cumplir la palabra de Dios. Si tomamos los mandamientos de Dios, los consejos de Dios y los cumplimos, entonces debemos conocerlos. Necesitamos leer la palabra de Dios, luego ir al cielo con ella, obtener revelación y traerla de regreso.

33. La generación de Josué conducirá a la próxima generación hacia su herencia y completo descanso.

Así logró Josué conquistar toda aquella tierra, conforme a la orden que el Señor le había dado a Moisés, y se la entregó como herencia al pueblo de Israel, según la distribución tribal. Por fin, aquella región descansó de las guerras. (Josué 11:23 NVI).

Él tomó todo lo que se le prometió, la totalidad de la tierra. Ahora bien, ese tuvo que haber sido el punto de partida para ir al resto del mundo y bendecir al mundo entero. Recuerde que a Abraham le fue dado el mundo entero como su herencia, no solo una pequeña porción de tierra en el Medio Oriente. Se suponía que debían ir desde ese lugar para llenar la tierra, pero nunca lo hicieron. Entonces, se le quitó el reino y se le entregó a un pueblo que si lo hará. Jesús dijo que toda autoridad le ha sido entregada en el cielo y en la tierra, y que sus seguidores debían ir y discipular a las naciones. Esa es la misma autoridad en el cielo y en la tierra, es la autoridad concedida en el cielo para ser trabajada en la tierra.

Esta escritura dice que tuvieron descanso. En uno de mis encuentros, cara a cara con Jesús, él me llevó y me mostró su reposo, lo que ha de suceder desde una posición de reposo. El me lo enseñó en Mateo 11 y en Hebreos 4. Todo lo que hacemos debe venir desde éste reposo. Desde una perspectiva de paz, de integridad, no del afán o de la lucha; no de estar cargados y cansados por tratar de hacer las cosas con nuestra propia fuerza. Todo tiene que salir del reposo; entonces, hacemos las cosas con la fuerza de Dios.

“Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.” (Mateo 11:29 NVI).

La palabra traducida como “apacible” es la palabra que se usa cuando un potro salvaje esta bajo completo control, cuando ya ha sido domado y tiene el freno en su boca, de manera que cualquier jinete puede controlarlo. De igual manera, nosotros sabiendo que somos como un potro salvaje, con poder y autoridad, pero totalmente sometidos como lo fue Jesús al Padre. “Solo hago la voluntad de quién me envió ” (ver Juan 4:34 y 6:38).

La falsa humildad es orgullo disfrazado, diciendo que no soy bueno, que no tengo nada que ofrecer. La verdadera humildad consiste en decir: “Soy un hijo de Dios, sentado en lugares celestiales. Tengo autoridad y poder. Y elijo rendir esa autoridad y poder solo para hacer loe que veo hacer al Padre.”

En una completa rendición, puedes venir desde el reposo de Dios.

34. La generación de Josué tendrá fuerza sobrenatural para la guerra.

Serán como Caleb, que a los 85 años todavía iba y venía de luchar.

Entonces, vamos a entender que nada de esto tiene que ver con la edad; se trata de quiénes somos y que somos en el espíritu. No importa cual sea nuestra edad física, en el espíritu podemos tener regencia y fortaleza para vencer.

“Y todavía mantengo la misma fortaleza que tenía el día en que Moisés me envió. Para la batalla tengo las mismas energías que tenía entonces. Dame, pues, la región montañosa que el Señor me prometió en esa ocasión. Desde ese día, tú bien sabes que los Anaquitas habitan allí, y que sus ciudades son enormes y fortificadas. Sin embargo, con la ayuda del Señor los expulsaré de ese territorio, tal como él ha prometido.” (Josué 14:11-12 NVI).

Caleb y Josué como vimos en la característica #7 tenían un espíritu diferente sobre ellos. Ellos tenían una actitud. Ellos iban a gobernar. Vinieron con autoridad y poder.

Déjeme preguntarle lo siguiente: Cuando Caleb entraba y salía ¿De dónde cree que salía y entraba? De los reinos celestiales, porque de allí salió su fuerza para la guerra. Si usted sube y baja, podrá ir de un lado a otro como hemos visto antes.

Una de las cosas que realmente me gusta de Caleb es a dónde fue cuando salió a la guerra: ¡a las montañas! Dame esta zona o país de colinas montañosas, porque en las colinas en las montañas (es el lugar de autoridad, como ahora lo entendemos) allí era donde estaban los gigantes. No se iba a conformar con los lugares fáciles, donde no había mucho que conquistar.

35. La generación de Josué matarán gigantes y serán los precursores de la próxima generación.

Tengo una espada que me permite destruir y cortar las cabezas de los gigantes. Todos nosotros debemos matar gigantes. Todos ustedes tienen gigantes que están ocupando sus tronos en los reinos celestiales, es decir a menos ya hayan estado allí y ya los hayan desposeído. Usted debe despojar al enemigo para poder poseer su herencia. En los Reinos celestiales es donde se hace, y liego ejecuta su herencia en la Tierra.

Debemos hacer esto como parte de nuestro rol como precursores. Debemos tomar nuestro lugar de autoridad. No debemos dejar pasar esto como teoría: tiene que salir de nuestra experiencia si queremos llevar a otros a ella.

Ahora puedo hablar de matar gigantes porque ya he matado a uno. Anteriormente, no podía hablar de ello. Yo no les voy a hablar de teoría, solamente les hablaré sobre las cosas que he hecho y sobre los lugares en los que he estado, para que ustedes puedan ir allá también. Y si ustedes van a lugares donde yo no he estado, y hacen cosas que yo no he hecho, usted puede testificar de esas cosas de manera que yo pueda ir y hacerlas también.

Así es como funciona el testimonio, abre mis experiencias a usted, y sus experiencias a mi; la nuestra para los demás y la de ellos para nosotros. Y así lo conquistamos por la palabra de nuestro testimonio.

Caleb expulsó de Hebrón a tres descendientes de Anac: Sesay, Ajimán y Talmay. (Josué 15:14 NVI).

Hay 9 razas de gigantes que surgieron de la actividad de los ángeles caídos y que no mantuvieron su lugar, tal y como lo leemos en Judas. Los Nephilim no tenían espíritus humanos, así que cuando murieron se fueron a los reinos celestiales, donde ocuparon montañas y tronos.

Si tomamos nuestro lugar de autoridad, tenemos que matar a los gigantes. Y si vamos a recibir completamente nuestra herencia, también tendremos que matar dragones, porque si va a los reinos celestiales también se encontrará con ellos. Sé que tal vez todo esto le sonará un poco ‘fantasioso’, pero yo lo he visto y por lo tanto se lo puedo decir. Realmente depende de usted de lo que quiera hacer con esta información. Yo le recomiendo que vaya a la presencia de Dios y le pida que se lo muestre.

Los dragones son otro resultado de los intentos de Satanás de manipular el ADN. En el jardín Satanás ensombreció a Eva. De eso se trataba la fruta prohibida. No era como comer una manzana de un árbol. Fue un ensombrecimiento donde Satanás mezcló su ADN. Caín y Abel eran gemelos, pero uno de ellos tenía a Satanás como su padre. Es por eso que Caín mato a Abel, para detener la línea de Adán en el futuro, para que la línea reptil pueda llenar la tierra.

El ADN es importante, porque solo el ADN podría ocupar los reinos del cielo. Solo el ADN podría heredar. Entonces Satanás necesitaba ADN. Ya lo había intentado manipular en la primera creación, donde la contaminó con su semilla reptil a los dinosaurios. Cuando esos dinosaurios murieron, sus espíritus se convirtieron en dragones en los reinos celestiales.

Los dragones ocupan nuestra herencia. Cuando les cortamos la cabeza, asegurémonos de córtales la cola y abrirlos por la mitad y sacar todo lo que tiene en el vientre. Allí están nuestros pergaminos de vida y todo lo que Dios quiere que tengamos. Eso es lo que hacen: detienen la provisión y la herencia de Dios que llega a nosotros.

Debemos matar a los gigantes para tomar nuestro lugar de autoridad; y debemos matar a los dragones para recibir nuestra herencia.

Otros artículos de Freedom ARC
Este artículo también se encuentra disponible en otros idiomas: