Ven y sube acá. Trayendo el Cielo a la Tierra.

Mike Parsons
con Jeremy Westcott

En las últimas publicaciones, hemos analizado las primeras 20 características de la generación de Josué. Antes de embarcarnos en las próximas 20 características, quisiera explorar algo que he insinuado con anterioridad pero en realidad no me he abierto completamente con el lector.

La generación de Moisés

¿Recuerda como la generación de Moisés no pudo entrar? Ellos salieron de Egipto, pero regresaron, en vez de entrar a la Tierra Prometida. La razón por la cual sus errores están registrados en las Escrituras es para que nosotros podamos aprender de ellos.

“No quiero que desconozcan, hermanos, que nuestros antepasados estuvieron todos bajo la nube y que todos atravesaron el mar. Todos ellos fueron bautizados en la nube y en el mar para unirse a Moisés. Todos también comieron el mismo alimento espiritual  y tomaron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los acompañaba, y la roca era Cristo. Sin embargo, la mayoría de ellos no agradaron a Dios, y sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. Todo eso sucedió para servirnos de ejemplo,  a fin de que no nos apasionemos por lo malo, como lo hicieron ellos. No sean idólatras, como lo fueron algunos de ellos, según está escrito: «Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se entregó al desenfreno». No cometamos inmoralidad sexual, como algunos lo hicieron, por lo que en un solo día perecieron veintitrés mil. Tampoco pongamos a  prueba  al Señor, como lo hicieron algunos y murieron víctimas de las serpientes. Ni murmuren contra Dios, como lo hicieron algunos y sucumbieron a manos del ángel destructor. Todo eso les sucedió para servir de ejemplo, y quedó escrito para advertencia nuestra, pues a nosotros nos ha llegado el fin de los tiempos.” (1 Corintios 10:1-11 NVI)

Mil millones de trabajadores

La generación de Moisés no cruzó a su Tierra Prometida porque ellos vieron lo que tenían que enfrentar: Gigantes. ¿Vamos a cruzar a nuestra Tierra Prometida? La generación de Josué va a equipar una cosecha de mil millones de trabajadores. Los va a equipar en lo sobrenatural para traer el cielo a la tierra. Esos billones son solo los cosechadores, que eventualmente traerán la cosecha final en su plenitud, al final de los tiempos. Tendrán que existir muchos de ellos porque la batalla será cada vez más intensa, en la medida que la luz entre en la oscuridad, la desafíe y la venza. Esos cosechadores son la generación de Jesús, quienes lo verán regresar.

Algunos de los lectores de éste artículo pertenecen a la generación de Josué, otros a la generación de Jesús. Espero que nadie que lea esto pertenezca a la generación de Moisés, no quiero que se quede en el desierto.

En la tierra, así como en el cielo

Así que aquí estamos. Dios está cumpliendo sus propósitos. El final de los tiempos ha llegado: necesitamos Revelación de Él si queremos comprometernos tal y como son las cosas en el Reino de los Cielos y traerlo al mundo terrenal. Esto es lo que significa cuando oramos ‘en la Tierra, así como en el Cielo’. Depende de nosotros traer el Cielo a la Tierra.

La generación de Josué serán los precursores que han espiado la tierra. Lo que quizás no nos hayamos dado cuenta hasta ahora es que nuestra Tierra Prometida no son solamente las cosas terrenales. Para operar en al plenitud del Reino, debemos operar en los reinos celestiales y terrenales. Algunos de nuestro trabajo de espionaje se realizarán en los reinos terrenales, pero algunos en los reinos del cielo.

Dios ofreció a la generación de Moisés la tierra prometida, pero la gran mayoría de ellos dijo:”No podemos entrar.” Aun en la primera etapa de su travesía, Dios estaba dispuesto que toda la nación se reuniera con él en la cima de la montaña, pero le temieron al fuego, los relámpagos y el humo. Entonces le dijeron a Moisés: “No podemos entrar.” De igual manera, Dios les ofrece a todos acceso a los reinos celestiales ahora, porque Jesús los ha abierto para nosotros; eso es lo que significa que el velo del templo se rasgó en el momento de su muerte. Su propósito es que podamos experimentar todo lo que Él tiene para nosotros. Pero al igual que los hijos de Israel, muchos están diciendo:”No podemos entrar.”

Responsabilidad

El Reino de Dios tiene que ver con gobernar, con autoridad, y con regencia. Dios quiere que aprendamos a cómo gobernar nuestras vidas, y cómo gobernar en los reinos espirituales para traer el cielo a la tierra. Necesitamos aprender a dirigir y equipar a la generación de Jesús para que posean la tierra prometida. La palabra hebrea para ‘poseer ‘ significa ‘heredar apoderándose, desposeer, y convertirse en herederos.’ Fuimos creados como seres espirituales, para tener acceso a los reinos espirituales. Cuando Adán fue creado por primera vez, tuvo acceso a los reinos celestiales. No había nada para detenerlo. Solo el pecado le hizo perder ese acceso. La gloria con la que estaba vestido fue eliminada. Permítame ponerlo de la siguiente forma: es como si le hubiesen quitado la señal de banda-ancha de revelación, por eso ya no podía ver las cosas que estaban en esa frecuencia más alta de banda ancha; es decir, ya no podía ver los reinos del cielo.

Ahora bien, todo lo relacionado con el reino de Dios tiene un principio y un final. Pero el principio y el final son siempre el mismo. Es por eso que el pensamiento hebreo es siempre circular, no lineal como el griego. El pensamiento lineal habla de capas de cielos: el primer cielo, el segundo cielo, el tercer cielo, pero los reinos celestiales no son realmente de ese modo. Son dimensiones de autoridad. Quizás para nuestras mentes occidentales pueda parecerles así de simple y expresarlo como primero/segundo/tercero pero ésta forma de pensar es errada. Cuando leemos ‘tercer cielo‘ en los escritos de Pablo, asumimos que al menos deben existir capas por debajo, de un ‘primer’ y ‘segundo’ cielo. En el pensamiento Hebreo no existe ese tipo de implicación.

Para traer el reino de Dios a la tierra, así como esta en el cielo, implica que debemos cumplir el mandato de Adán: gobernar en el reino espiritual y hacerlo fluir en el reino natural. Cuando cumplamos ese mandato, veremos que la gloria de Dios llena la tierra:

Pero juro por mí mismo, y por mi gloria que llena toda la tierra (Nm. 14:21  NVI)

Debemos tener la experiencia de lo que significa operar en los reinos celestiales, si queremos incorporar a otras personas.; y eso es lo que Dios está haciendo ahora entre su pueblo. Él está abriendo camino para que nosotros podamos obtener acceso y comencemos a operar en los ámbitos el terrenal y el celestial. Aprendemos a gobernar en los reinos celestiales y luego aplicamos esa regla aquí.

Operar en autoridad

Antes de que podamos gobernar en este reino, necesitamos operar en autoridad en lugares celestiales.

Tenemos que subir y bajar antes de que podamos ir de un lado a otro. El problema es que hemos estado tratando de bajar el cielo, mientras estamos en el reino de la tierra. Es por eso que hemos sido golpeados  tanto por el enemigo; hemos estado tratando de enfrentarnos a las fuerzas espirituales de maldad y oscuridad con la dimensión de autoridad que tenemos aquí. Necesitamos llevar la autoridad celestial para derrotarlos. Es una dimensión diferente de autoridad. Para ejercer la autoridad celestial necesitamos subir,  y bajar el cielo con nosotros.

En la isla de Patmos, en el Espíritu Juan oyó una voz que decía: “Sube acá” (Ap.4:1b NVI). Esa voz todavía nos está hablando hoy. ¿Lo puedes escuchar?

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Banda Sonora: Come Away [Ven Conmigo] – Jesus Culture

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Horario Profético – Reseña (Parte 2)

Mike Parsons

Y va a realizarse una cosecha final.

La última vez que vimos las primeras etapas de lo que he llamado el horario profético – en lo que Dios está planeando hacer en nuestros días. Hay un llamado a la intimidad, una remoción de obstáculos, un levantamiento de una Generación Josué, un juicio de la casa o familia de Dios, una cosecha de trabajadores y un temblor de los sistemas del mundo.

Cosecha Final

Y va a realizarse una cosecha final. Yo se los he dicho antes, o va a haber más gente en el cielo que la que hay en el infierno. Si hoy día existen 6 billones de personas en el planeta, entonces quiero que la mayoría de esas personas sean empujadas hacia el Reino de Dios – pero vamos a necesitar que la cosecha previa de trabajadores traigan esta cosecha.

El Río de Vida fluye desde Su trono en el cielo hoy. El río de cristal está lleno de piedras preciosas y otras cosas maravillosas, pero está fluyendo a través de los reinos de los cielos, atravez de las dimensiones de la atmósfera de la tierra, un reino en (no “de”) oscuridad, a un lugar llamado Nirvana. Algunos de ustedes saben lo que es el lugar, es un lugar desolado. El río está retenido como en una represa en ese reino dimensional. El río de la vida sigue fluyendo, acumulando presión y esa presa va a ser rota cuando tomemos de nuevo la posesión de la autoridad que Adán perdió. Satanás se convirtió en el príncipe de la potestad del aire en lo que era la esfera de influencia de Adán. Cuando traemos el dominio del Reino de Dios, abriendo las puertas eternas, para que la luz de la gloria de Dios disperse las tinieblas, entonces la presa se va a romper y el Río de Vida va a ser derramado en la tierra. Es por eso que esta cosecha va a venir, es debido a que el río de la vida va a ser liberado. He visto ese lugar, esta desolado ahora mismo, esperando y esperando por nosotros para poner nuestra actuación en orden, para recuperar la autoridad, para liberar las cosas de Dios.

Va a haber un aumento de oscuridad, pero aumento de Luz. Aumento de oscuridad en el mundo; aumento de Luz en la iglesia. Vamos a brillar ante la gente; vamos a demostrar la luz, ser hijos de La Luz. Habrá un aumento en las manifestaciones de la gloria de Dios, señales y maravillas, y el ministerio pleno y milagros plenos serán liberados. Como resultado de todo eso, va a haber persecución. Cuando empezamos a ver la iglesia verdadera que nace de la iglesia institucional, va a haber persecución. Pero podremos elevarnos por encima de eso. Va a haber una transferencia de los riquezas en los últimos tiempos: vamos a necesitar para poder financiar la cosecha de los últimos tiempos.

La Montaña de la Casa del Señor (habla del Reino de Dios, administrado por la verdadera iglesia) va a ser levantada por encima de cualquier otra montaña, de cada otra colina, de cada una de las cosas que se están gobernados ahora por el enemigo.

Regreso de Jesús

Jesús va a regresar. Pero en Hechos 3:21 dice que Jesús permanecerá en el cielo “hasta la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos”. Así que todo proféticamente hablado, en el Nuevo y Antiguo Testamento se cumplirá antes del regreso de Jesús. Esto va a explotar algunas de tus teologías fuera del agua. Hay toda clase de tonterías habladas acerca de lo que va a suceder. Jesús dijo que Él va a regresar de la misma manera en que Él fue. Cuando Él venga de nuevo en el último día, será el final del tiempo y el comienzo de la eternidad. Él se va a quedar en el cielo hasta que se haya restaurado todo en la tierra. Por lo tanto, todo lo prometido a Adán y Eva: restaurado. Todo lo prometido por los profetas: restaurado. Todo lo hablado a través de Jesús: cumplido, entrando en su plenitud antes de su regreso . No después de que haya regresado, sino antes de que regrese. “Él debe permanecer en el cielo hasta que …”.

Entonces, ¿quién va a hacer la restauración? Nosotros, Su pueblo. Él dio el mandato original a Adán y Eva, y ahora se lo ha dado de vuelta a su pueblo, asi nos llama a cumplir con ello – asi El llama a la iglesia para cumplir con ello – nos llama a traer Su reino a la tierra como es en el cielo.

Habrá un último día, cuando Jesús venga, un día de la resurrección, el día del juicio, cuando seremos transformados en un abrir y cerrar de ojos, que dice, y en que seremos atraidos a su encuentro. En ese último día, Él estara en efecto volviendo en la misma forma en que Él se fue: en las nubes de gloria, con la nube de testigos que estarán con Él, para recibirnos a sí mismo.

La edad por venir

Y luego tenemos la edad venidera. Todo esto que estamos viviendo en este momento es sólo la preparación para lo venidero. Este no es la transacción final; esto es para prepararnos para lo que vendrá. Y cómo vives aquí determinará lo que haces allí. Jesús dijo que algunas personas van a gobernar más de diez ciudades, o cinco, o algunos nada más de una – eso fue sólo una ilustracion de cómo van a ser diferentes papeles que se van a jugar, diferentes niveles de autoridad a ejercer, y que dependerán de nuestra fidelidad aquí en hacer las cosas que Jesús hizo y la recompensa que Él va a lanzar sobre nosotros en ese reino celestial. Ahora, yo quiero gobernar sobre un universo, ¿no te parece, y Tu? Jesús dijo que podíamos hacer las cosas que hizo, y mayores; bueno, Él creó este universo, ¿por qué no crear otro? Toma los límites de Tus pensamiento aquí: mira, con Dios en la eternidad no vamos a estar sentados alrededor de una nube con un pequeña Arpa, rascandola y diciendo “Oh no es esto hermoso!” La edad por venir es para lo que estamos siendo preparados aquí y ahora; en ese tiempo venidero Él nos va a mostrar la plenitud de todo.

Fuego vendrá y purificara la iglesia. Así que cualquiera que esté almacenando cosas aquí , no importa que tan buenas sean, se van a ir al fuego. Tenemos que estar preparados, porque Dios ya ha comenzado.

En próximos publiaciones vamos a empezar a mirar con más detalle estos períodos, y en primer lugar la llamada a la intimidad.

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